- Carne sobre Carne (Flesh on Meat)

Intervención urbana realizada por Santiago Cao y Luján Píccolo.
Área de plaza Cortazar (plaza Serrano) Buenos Aires, Argentina.
8 de Diciembre de 2007.
Registros fotográficos por Roxana Araujo e Mara Crotolari.

Duración aproximada: 2 horas.
(Para ver los registros fotográficos de esta Performance, hacer click sobre la foto)


Registro Narrativo:

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Desde las últimas décadas, y gracias al empleo de los avances tecnológicos, el cuerpo –en tanto soporte material- fue convirtiéndose en blanco de la negación del tiempo. Operaciones, liftings, implantes, cremas anti-age, antiarrugas, son usadas para tal fin. De este modo, lo que se corrompe con el paso del tiempo se encuentra debajo del teatro de la piel y fuera del alcance de la vista de los otros.

Con el chaleco de carne, lo interior se vuelve exterior y lo exterior, interior, evidenciándose el transcurrir del tiempo y sus estragos a medida que la acción fue desarrollándose. De esta manera, con el pasar de las horas, la carne, afectada por el calor del día, fue cambiando de color, liberando sus jugos y despidiendo olores poco agradables para el olfato educado de los habitantes de las grandes metrópolis.

El área de Plaza Serrano, en la ciudad de Buenos Aires, es conocida por que allí abundan locales donde jóvenes diseñadores independientes exhiben y venden sus indumentarias. Allí, donde más ímpetu se pone en esconder y decorar el cuerpo cubriéndolo con tela sobre carne, nosotros decidimos también cubrirlo, pero empleando carne sobre carne.

La Performance inició cuando salimos del probador de una de las tiendas de ropa -vestidos ya con estos chalecos de carne- y nos dispusimos a recorrer las demás ferias de diseño procurando el tiempo todo mantener una actitud similar a la que suelen tener las demás personas que por allí pasean; es decir, recorrimos la zona observando y conversando sobre los diseños que allí se exhibían, para finalmente sentarnos en las mesas de un bar a tomar algo mientras hablábamos entre nosotros, compartiéndonos lo que estábamos sintiendo en aquel momento de la acción. Luego de ello nos retiramos a pie del lugar sin dar explicaciones del porqué de nuestra indumentaria.