¿ARTE EN ESPACIOS PÚBLICOS O ARTE CON LOS ESPACIOS PÚBLICOS?

(Con)versatorio en torno a las actuales tendencias a generar propuestas artísticas en los espacios públicos y algunos posibles cuestionamientos hacia prácticas que escogiendo estos espacios como campo de acción hacen un uso no relacional de los mismos. Prácticas que pueden resultar capturadas por gobiernos y empresas para ser utilizadas como parte de los procesos de Gentrificación y Limpieza Social en tiempos de una creciente Espectacularización de la Cultura.

El Cuerpo, propuesto como instrumento para propiciar imaginarios otros y otras producciones de ciudad.


Basado en el Ensayo "¿Arte en Espacios Públicos o arte con los espacios públicos? El Cuerpo como herramienta para propiciar imaginarios otros y otras producciones de ciudad" (2014).

Disponible en: http://santiagocao.metzonimia.com/arte-con



Temáticas abordadas:

La Modernidad creó el concepto de Cubo Blanco para generar un espacio expositivo “neutro” que permitiera aislar la obra de su contexto. Un espacio de visibilidad hegemónica donde, a modo de una Tabula Rasa, pudiera barrerse con los saberes allí (pre)existentes al tiempo que impone su propio discurso, su propio saber. Si considerásemos que imaginar es pensar con  imágenes, podríamos suponer que al condicionar el campo visual del espectador (centrando su atención en la lógica interna de la obra, y no en su entorno) se restringe y controla también las posibilidades del pensar y del hacer. Frente a este “espacio puro”, espacio de respuestas antes que de preguntas, donde las variables accidentales están en su mayoría controladas, podríamos pensar los espacios públicos como aquellos “espacios contaminados” donde las variables accidentales incidirán de manera decisiva generándose un encuentro de saberes y una multiplicidad de producciones de subjetividad. ¿Pero basta con intervenir un espacio público para salir de la asepsia y entrar en lo contingente? ¿Acaso la mayor parte de estas propuestas artísticas consiguen “salir”? Posiblemente nos encontremos frente a una expansión del Cubo Blanco, una otra manera de privatizar lo público, privándole de una característica propiamente suya –lo multívoco– en reemplazo de respuestas unívocas impuestas por quién temporalmente lo ocupa.

En tiempos de Espectacularización de la Cultura, donde ciertas prácticas artísticas se han convertido en aliados eficientes para los llamados procesos de gentrificación y limpieza social que visan revalorizar determinados espacios de la ciudad con la consecuente especulación inmobiliaria, cabe preguntarnos el porqué de dichas tendencias a generar propuestas artísticas en los Espacios Públicos y cuáles los intereses ocultos tras los auspicios hacia estas prácticas. ¿Se tratará acaso de una encubierta privatización de lo público por medio del Arte?

¿Las prácticas artísticas contemporáneas que en su hacer intervienen un espacio público, procuran realmente con ello salir de la asepsia de los Museos para entrar en lo contingente? ¿Acaso la mayor parte de estas propuestas consiguen “salir” del lugar de las respuestas controladas? ¿Se trata de Arte en espacios públicos o arte con el espacio público? ¿Qué se pretende al accionar allí? Entendiendo que en estos espacios el potencial se da en relación al encuentro más que a la búsqueda, a la expansión más que a la delimitación, al disenso más que a la homologación de saberes, ¿cuáles podrían ser los aportes que una práctica artística relacional –como podría ser la Performance– conllevaría tanto para el campo del Arte como para las personas que por esos espacios transitarían al momento de estar aconteciendo dicha acción?

Tratándose de prácticas artísticas en espacios públicos, tal vez la pregunta inicial no tenga que ser formulada en torno a la categoría Arte sino en la procura de indagar al respecto de las características y potencias de estos espacios otros, diferentes de los tradicionalmente reservados para las Artes

 

 

Requisitos técnicos: Un cañón de proyección y un computador. Un soporte donde proyectar las imágenes.

Duración aproximada: 2 horas