ACCIONES

“(…) pensando en la noción de biopoder desarrollada por Foucault, donde “el viejo derecho de hacer morir o dejar vivir fue remplazado por el poder de hacer vivir o de rechazar hacia la muerte”, propondremos que en la actualidad, este biopoder se caracterizará, también, por hacer-decir y dejar-pensar, entendiendo este “dejar-pensar” como un poder pensar dentro de lo posible de ser pensado. Mejor dicho, dentro de aquello dado como posible, en un repertorio de pensamiento acotado en su potencia de no. De esta manera, el biopoder, operando a nivel cognitivo, afectará la potencia de actuar de los cuerpos, inhibiéndose así la posibilidad de actuar libremente.

Por este motivo, en nuestras sociedades actuales, donde el biopoder “ya no se incumbe de hacer vivir, ni de hacer morir, sino de hacer sobrevivir” creando sobrevivientes, tenemos que buscar la causa de la disminución de su potencia de actuar en la pérdida o en la imposibilidad de desarrollar su potencia de no. O dicho de otro modo, si la potencia del pensamiento fue restringida en su potencialidad, ¿se tornó ella impotente? ¿Y de un pensamiento impotente, puede generarse algo más que actos impotentes?”

Cao, Santiago, La ‘potencia de no’ como resistencia al Estado de Bien-estar Común: la Performance como herramienta para propiciar encuentros en los espacios públicos, In: Revista de Estudios Globales y Arte Contemporáno, Vol. 3, num. 1, (2015), pp. 132-133.

 

Y si un Cuerpo tiene la capacidad de afectar otro Cuerpo, entonces, ¿Cómo poder –utilizando nuestros cuerpos como soporte– generar en los espacios públicos situaciones (aún) no tan vistas, no tan “sabidas”, propiciando el encuentro de producciones de subjetividades otras? La Performance, en este punto, puede ser empleada como herramienta para desorganizar el Cuerpo social a partir de sus propios saberes en la procura de nuevas producciones de subjetividad que posibiliten otras producciones de ciudad.