LA “POTENCIA DE NO” COMO RESISTENCIA AL ESTADO DE BIEN-ESTAR COMÚN

(Con)versatorio en torno a los dispositivos de control y gestión de los Cuerpos, los saberes que restringen la potencia de la vida y algunas posibles tácticas de resistencias en los espacios públicos. La práctica de la Performance entendida como dispositivo performático capaz de desorganizar el Cuerpo social a partir de sus propios saberes en la procura de nuevas producciones de subjetividad que posibiliten otras producciones de ciudad.

Basado en el Ensayo "La 'Potencia de No' como resistencia al Estado de Bien-estar Común: la Performance como herramienta para propiciar encuentros en los espacios públicos", publicado originalmente en la Revista de Estudios Globales y Arte Contemporáneo (REGAC), Volumen 3 (2015), Barcelona.

Disponible en: http://santiagocao.metzonimia.com/potencia-de-no


Temáticas abordadas:

Tratar de espacios públicos es, antes de todo, hablar sobre dispositivos de control y gestión de los Cuerpos; tanto de las relaciones de los sujetos entre sí, como también consigo mismos. Micropoderes que allí se activan, condicionando los modos de hacer y de relacionarse entre ellos. Pero tratar de espacios públicos es también hablar de los desvíos cotidianos y de las prácticas de resistencias a estos dispositivos, pues será en el encuentro con los otros y sus otros modos de producción de subjetividad que la ciudad se (re)creará de manera no hegemónica. 

En un Estado de la Cultura del Espectáculo –¿o sería más indicado referirnos a una Espectacularización de la Cultura por parte del Estado?– el “estar Bien” (Bien bonitx, Bien vestidx, Bien alegre, Bien sonriente, Bien, Bien, Bien, Bien, siempre Bien, siempre y todo el tiempo, BIEN) se convirtió en una norma a seguir y todo aquello que salga fuera de esta norma es llamado de patológico o criminal. Un “tener que estar Bien” a toda costa, un Bien-estar sin poder otra cosa más que estar bien. Un Bien mayúsculo y hegemónico de un Estado que intenta anular (o castigar) todo desvío que opaque el brillo de lo que estar Bien “tiene que” significar.

Cuando (Bien) adaptarse excluye la posibilidad de procurar otros modos de interactuar, cuando no podemos más que “poder si”, una manera de resistir y recuperar nuestra potencia en una sociedad de consumo que despotencializa la vida es afectar el repertorio de pensamientos. Desmontar los saberes establecidos con la intención de recuperar la Potencia de no. Y para ello harán falta los otros y sus modos otros de vivir en las ciudades. 

Pensaremos durante este (con)versatorio que aquello que está en potencia no está en acto. En este sentido, mientras algo permanezca en este estado, tendrá tanto potencia de sí acontecer como potencia de no hacerlo. Lo que resolverá que se pase de la potencia al acto será precisamente el deseo. ¿Pero cuál relación se establece entre desear y poder accionar este deseo en una sociedad donde la potencia de no se encuentra inhibida? Siendo fuerza que desborda –y por lo tanto, anterior al acto– tendríamos que tener la opción de desear poder-no accionar para que esta acción se resuelva potentemente. Pero si a nivel del pensamiento este poder-no estuviera siendo excluido, reduciéndose el campo de lo posible a una única elección en la cual no pueda más que desear poder –o dicho de otro modo, no pueda desear poder-no–, nuestros actos estarían siendo actos que carecen de potencia en su origen. Y si la potencia del pensamiento fuese restringida en su potencialidad, ¿se tornaría ella impotente? ¿Y de un pensamiento impotente, pueden generarse algo más que actos impotentes? Si imaginar fuera pensar con imágenes, ¿a partir de cual imaginario estaremos pasando de la potencia al acto?

¿Cómo poder –utilizando nuestros Cuerpos como soporte– generar en los espacios públicos situaciones (aún) no tan vistas, no tan “sabidas”, propiciando el encuentro de producciones de subjetividades otras? La Performance, propuesta como dispositivo performático, puede ser empleada como herramienta para desorganizar el Cuerpo social a partir de sus propios saberes en la procura de nuevas producciones de subjetividad que posibiliten otras producciones de ciudades no hegemónicas.



Requisitos técnicos: Un cañón de proyección y un computador. Un soporte donde proyectar las imágenes.

Duración aproximada: 2 horas