- 1 de Mayo

Performance Colectiva realizada por Santiago Cao, Luciana Dentati, Roxana Araujo, Cristina San Martín y Sol Brenner.
dentro de IMPA (Industria Metalúrgica y Plástica Argentina) con motivo del 1 de Mayo (Día internacional del Trabajador)
1 de Mayo de 2008. Buenos Aires, Argentina.

Duración aproximada: 2 horas.
(Para ver los registros fotográficos de esta Performance, hacer click sobre la foto)


Registro Narrativo:

El 1º de Mayo de 2008 se convocó desde IMPA a festejar el “Día del Trabajador” dentro de las instalaciones de la fábrica. Distintas agrupaciones políticas, miembros de fábricas recuperadas, obreros, estudiantes y familiares de los mismos, concurrieron al lugar, donde se habían instalado sillas y mesas para que pudieran disfrutar de los distintos espectáculos de música folklórica que allí se iban a presentar mientras comían y bebían.

Al lugar llegamos vestidos, las cinco personas que formábamos parte de la performance con los distintos elementos que nos caracterizaban, mezclándonos con los presentes (una mujer y un hombre, ambos elegantemente ataviados, dos obreras con ropa de trabajo y cascos amarillos, y una mujer vestida como empleada doméstica)

Por mi parte, nunca me saqué las gafas negras y mantenía una actitud distante y antipática para con los presentes, y cuando algún miembro de IMPA se acercaba a saludarme, los detenía con un gesto, sacaba del bolsillo de mi impermeable una pequeña bolsa de plástico blanco y colocando la mano dentro, los saludaba, al tiempo que les decía “es que acá todos comen choripán y yo no quiero ensuciarme con grasa”. Luego sacaba mi mano de dentro de la bolsa y con cuidado, como quien no quiere tocar ese plástico, la volvía a guardar en el bolsillo. En determinado momento colocamos una mesa próxima a donde se encontraban las demás personas y sobre ella, una tela blanca a modo de mantel, dos copas de vidrio, una botella de vino tinto y una torta.
Comenzamos a hablar Luciana y yo a modo de dueños de IMPA, agradeciendo la presencia de todos y comentándoles que los queríamos, que sentíamos un afecto paternal hacia todos ellos. Que tiernamente los veíamos como “nuestros niños” y como tales, les habíamos traído una torta.

Las dos mujeres vestidas como obreras comenzaron a protestar mientras la sirvienta se ocupaba de mantenerlas alejadas de nosotros, arrojándoles un líquido con un rociador en cuyo envase podía leerse “Anti-Obrero”.
Ofrecimos repartir la torta; mitad para nosotros dos, mitad para todo el resto de los presentes. Pero ante las protestas de los mismos, pedimos silencio logrando que se calmaran al decirles que les habíamos compuesto dos canciones, las cuales cantamos acompañados de un pequeño coro de obreras.
Las canciones, al ritmo de “feliz cumpleaños”, decían así:

 

¡FELIZ, FELIZ EN TU DÍA!
TRABAJADORES QUE DIOS LOS BENDIGA
SUMISOS TODA LA VIDA.
¡Y MÁS TORTA PAL´ PATRÓN!



¡FELIZ, FELIZ EN TU DÍA!
QUE TRABAJES TODA LA VIDA
QUE NO ADHIERAS NI A LUCHAS NI A HUELGAS
¡Y QUE PRODUZCAS MUCHO MAS!



Durante el canto, un hombre de gran tamaño se levantó enojado y cuando estaba por venir hacia nosotros, una mujer a su lado (¿su esposa quizá?) lo tomó del brazo y lo convenció de que se volviera a sentar.

Las dos mujeres vestidas de obreras comenzaron a reclamar por sus derechos proclamando la autonomía obrera y tras un forcejeo, lograron quitarnos la torta, la cual repartieron íntegramente entre los presentes.